Las Leyes del Pregonismo, auténticos dictados incuestionables en la doctrina Pregonera, surgen espontáneamente; es la comunidad la que las idea y asume de forma natural. De hecho, su invención es atribuible a nuestro buen Vimes, no a los moderadores ni administradores. Nosotros simplemente hemos formulado alguna cuando se nos ha ocurrido, y siempre colaboramos a refinarlas, difundirlas, y ahora recopilarlas oficialmente.
Hasta ahora hemos identificado tres Leyes del Pregonismo.
No puedes hacer un Pregón referente a unas declaraciones de un alto cargo de la Iglesia que sea más gracioso que las propias declaraciones.
La explicación no puede ser más directa; si Rouco Varela dice que "el laicismo radical en España recuerda al de la Segunda Guerra Mundial", no puedes escribir un Pregón que vaya a dar más risa que la misma frase.
Eso no quiere decir que no debas intentarlo.
Los siguientes individuos son el Antipregón, puestos en la Tierra para poner a prueba tu fe; Federico Jiménez Losantos, Teddy Bautista, quien quiera que ostente el puesto de Presidente de la CEOE...
La SLP es flexible, e irá añadiendo individuos a medida que aparezcan. Esta Ley contempla a todos aquellos personajes que dicen burradas de un calibre tal que te quitan hasta las ganas de ser gracioso. Como Pregonero, es tu deber sagrado superar su indignante estupidez e intentar poner un punto de humor a sus chorradas, aunque la tentación de simplemente ciscarte en sus padres sea poderosa.
La medida de longitud o superficie universal en el periodismo, y la única que entendemos los españoles, es el "campo de fútbol".
"Un coche a 120 km/h tarda tres segundos en recorrer 100 metros" es claramente una información subjetiva e incompleta. Pero si le añades "el equivalente a un campo de fútbol", amigo mío, esto sí que es informar.
La TLP se muestra especialmente agresiva en verano, durante la temporada de incendios.